Cuidando de su hijo

Children's Health

Cuidando de su hijo

Los especialistas de vida infantil de Parkview son profesionales capacitados en el área de desarrollo de los niños. Ellos se asocian con los miembros del equipo de atención médica para ayudar a los niños y sus familias con el estrés y la incertidumbre que conlleva la visita o estadía en un hospital.

Según la Academia Americana de Pediatría, “Los servicios de vida infantil marcan la diferencia en la atención pediátrica”. ¡Y nosotros creemos/que es cierto! Ellos están especialmente capacitados para proporcionarle apoyo emocional, ayudarle a reducir el estrés  y  ayudar a su hijo a sobrellevar la situación y compartir información de actividades del desarrollo apropiadas.

Preparando a su hijo

Preparar a su hijo para la experiencia de atención de salud/ en cuidado médico incluyendo la estadía en el hospital, una visita a la clínica, un examen de laboratorio o cualquier otro procedimiento médico – es una de las cosas más importantes que usted puede hacer para calmar los miedos de su hijo.

Al darle a su hijo información honesta y precisa, usando un lenguaje que pueda comprender, le ayudara a generar confianza en usted y en las personas que conocerá.

Puede que su hijo reaccione de una o varias maneras, dependiendo de su edad. Para poder tener una mejor comprensión de su hijo, encuentre la etapa de desarrollo de su hijo en las siguientes páginas y aprenda más sobre los temores más comunes, etapas y logros.

La hospitalización a través de los ojos de un niño

Menores de tres años de edad

La mayor preocupación de su hijo es estar lejos de usted. El estar con su niño tanto como le sea posible durante su hospitalización le hará sentirse más seguro. Los niños pequeños, en especial los menores de 3 años, piensan con frecuencia que ir al hospital es un castigo por mal comportamiento. Enfatícele que este no es el caso. Anímele a expresar sus miedos y preocupaciones. Explíquele al niño, de una manera que pueda comprender, porque la hospitalización es necesaria.

4 a 6 años de edad

Los niños en este grupo de edad temen al daño que pueda ocurrir a sus cuerpos.  Tenga mucho cuidado al explicarle lo que va a suceder. Evite frases que puedan tener otro tipo de significado para un niño. Por ejemplo, su hijo puede asociar la frase “poner a dormir” (cuando le explica la anestesia para la cirugía) con la idea de una mascota que él/ella cree va a morir. En su lugar, puede decir, “el doctor te  ayudará a tomar una siesta por un par de horas,” o cualquier otra frase apropiada. Cuando hable sobre la cirugía, diga “hacer una abertura” en lugar de “cortadura/cortada.”

6 a 12 años de edad

Los niños mayores de 6 años se preocupan por la pérdida de control, así  como al daño que pueda ocurrir a sus cuerpos. Su hijo también puede que se preocupe por que va a decir o hacer cosa vergonzosas mientras esta bajo el efecto de la anestesia. Sea honesto. No le niegue que va a tener dolor después de una operación, si este fuese el caso, explíquele que le va a doler por un tiempo, y le van a ayudar a sentirse cómoda.

Adolescentes

Los adolescentes con frecuencia son renuentes a hacer preguntas, haciéndole creer que entienden más de lo que en realidad conciben. Anime a su adolescente a hacerles preguntas a los médicos y enfermeras sobre su condición. Incluya a su hijo en las discusiones sobre el plan de cuidado para que así aumente la sensación de control.

Sugerencias para ayudarle a preparar a su hijo

El darle información honesta y precisa a su hijo, ayudará a calmar sus miedos o fantasías sobre lo que va a suceder. Hable con su hijo sobre el acontecimiento que está por llegar. Dele la oportunidad a su hijo para que le diga cómo se siente y pueda hacerle preguntas. Puede que su hijo se preocupe por algo que quizás no va a suceder. Ser honesto con su hijo le ayudara a tenerle confianza a usted y las personas que va a conocer durante la hospitalización o visita al hospital.

Cuanto más sabe un niño de antemano, a que puede esperar en cualquier tipo de situación de cuidado médico, lo más tranquilo va a estar. 

Si su niño tiene menos de 5 años, usted debe  hablarle uno o dos días antes de la experiencia.  Los niños mayores deben tener cada vez más tiempo para obtener información y hacer preguntas (por ejemplo: un par de días a una semana).

  • Puede que tenga la tentación de decirle cosas a su hijo que no son ciertas. Si algo va a dolerle, dígaselo.

  • Sea honesto. Si no sabe la respuesta a la pregunta de su hijo, dígale que no sabe la respuesta, pero que va a averiguarla.

  • Anime a su hijo a expresarle sus emociones y hacerle preguntas sobre lo que está por acontecer, pero tenga cuidado de no forzar la discusión si su hijo no se siente listo para hacerlo.

  • Utilice palabras simples que su hijo pueda entender.

Si su hijo está siendo ingresado al hospital

  • Enfatícele que la estadía en el hospital es temporal

  • Asegúrele a su hijo que usted estará con él/ella y se quedara a pasar la noche si es necesario

  • Empaquen juntos las maletas para la hospitalización, incluyendo cosas/artículos que el niño quiere tener cuando este en el hospital

  • Indíquele las semejanzas entre el hospital y casa, tales como las comidas, oportunidades para jugar y tener su propia cama

  • Incluya a toda la familia en una de sus conversaciones previas a la hospitalización

  • Pida prestado un libro en la biblioteca que describa la hospitalización y léalo con su hijo

  • “Pooh Juega al Doctor” por K.W. Zoehfeld (para recién nacidos y niños de edad pre-escolar)

  • “Franklin Va al Hospital” por S. Jennings (para niños de 4-7 anos de edad)

  • Visite kidshealth.org para más información

Después de la hospitalización: ayudándole a su hijo a hacerle frente a la situación

Cuando los niños están seriamente enfermos o lesionados/heridos y tienen que permanecer en el hospital, ellos y sus familias se van a sentir molestos y preocupados. Estos sentimientos son comunes y pueden continuar después de su regreso a casa. Además, tanto los padres como los hijos puede que se pregunten cómo van a hacerle frente a la situación sin el apoyo del personal del hospital. Algunas familias puede que tengan dificultad reajustándose a las rutinas diarias.

¿Qué puedo esperar en los días y semanas después de la hospitalización?

Después de haber estado en el hospital, es muy común para muchos niños el tener cambios en el comportamiento. Muy pocos niños y padres de familia continúan pensando en la experiencia y se enfadan con frecuencia. Muchas veces también tratan de evitar lugares (como el hospital) y cosas que les recuerdan de la misma. Estas reacciones usualmente se mejoran a medida que pasa el tiempo, la comprensión y el apoyo.

Maneras en que puede ayudar a su hijo a sobre llevar las cosas después de la hospitalización

  • Regresen a la rutina regular. Las rutinas le ayudan a los niños a sentirse seguros.

  • Tenga paciencia y de tiempo a todos para que vuelvan a readaptarse. Tome en cuenta que cada persona en la misma familia puede tener diferentes reacciones. Los hermanos y hermanas  pueden enfadarse también.  La mayoría de los miembros de la familia solo necesitan tiempo y la seguridad  de que las cosas están volviendo a la normalidad.

  • Establezca límites normales. Puede que le dé la tentación de flexibilizar las reglas para ayudarle a su hijo a sentirse especial, o para compensar por los momentos difíciles que ha experimentado. Sin embargo, muchas veces es mejor para su hijo si usted establece límites normales en el comportamiento y mantiene las mismas reglas familiares y expectativas.

  • Permítale a sus niños expresar lo que sienten y sus preocupaciones, si así lo prefieren. Para los niños pequeños, foménteles el juego, el dibujo y la narración de historias. Pregúntele a su hijo (y a los hermanos y hermanas) en que están pensando, como se sienten y que están imaginando. Sepa escucharles   y comparta la realidad, así como sus emociones y reacciones.

  • Anime a su niño a pasar tiempo con sus amigos.

  • Después de una enfermedad o lesión seria, algunos niños se sienten un poco “diferente.” También pueden preguntarse  cómo van a reaccionar sus amigos. Invite algunos de los amigos de su hijo a que lo visiten, y ayude a su hijo a planear algunas actividades divertidas. Puede ser de ayuda para su hijo el que usted l  asista a contestar preguntas que sus amigos/as pueden tener sobre la enfermedad o la lesión (¿Es contagiosa? ¿Cuánto tiempo tiene que tener las vendas?, etc.)

  • Ayude a su hijo/a a hacer actividades por su cuenta. A menudo es tentador hacerse cargo de las tareas de sus hijos después de que él o ella han estado enfermos o lesionados. Es más útil  para los niños si regresan a hacer las cosas por su cuenta.  Siempre y cuando la lesión o la enfermedad le permitan, anime a si hijo a hacer cosas (incluyendo tareas) que estaba acostumbrado a realizar.

  • Tómese el tiempo para hacerle frente a sus emociones. Se le hará muy difícil ayudar a su hijo si usted se siente preocupado, molesto o abrumado. Hable sobre sus emociones con otra persona adulta, un amigo, su médico, un consejero, o un miembro del clérigo.

  • De seguimiento con el médico. Aún si su hijo está mejorando, el médico necesita saber cómo  se está ajustando su hijo, especialmente porque muchas lesiones y enfermedades traen consigo cambios en el comportamiento. Tratamientos de mucha ayuda están disponibles para las familias y niños que necesitan ayuda adicional para tratar con estas reacciones. Su médico le puede ayudar a decidir cuál es el mejor para su familia.

Otras reacciones comunes (pasajeras) después de volver a casa del hospital:

En niños pequeños:

  • Aferrarse a los padres u otros adultos

  • Mojar la cama o chuparse el dedo pulgar

  • Tenerle miedo a la oscuridad

En niños mayores y adolescentes:

  • Cambios en el sueño y la alimentación

  • Estar nerviosos o asustarse con facilidad

  • Quejarse de dolores de cabeza o el estómago o cualquier otra enfermedad/padecimiento

En los padres:

  • Preocuparse mucho más por la seguridad de sus hijos

  • Sobreproteger o estar “en guardia/listo”, incluso cuando no hay necesidad

  • Enfadarse por los recuerdos de lo que sucedió, especialmente si los niños tienen dolor o están incómodos

  • Sentir ansiedad sobre el cuidado de las necesidades medicas de su hijo por su cuenta

Indicios de que su niño podría  necesitar ayuda adicional:

  • Estar al pendiente del peligro en todo momento

  • Tener nuevos temores

  • No querer ir a la escuela, o salir mucho peor en las clases

  • No querer estar con los amigos o regresar a sus actividades habituales

  • Discutir con muchos de sus amigos o familiares

¿Cuándo y dónde puedo encontrar ayuda adicional para mi niño?

La mayoría de los niños y familias se sienten mejor después de unos días o semanas. Algunas lesiones y enfermedades  causan  cambios en el comportamiento, por eso también es importante hablar con su médico. Si la reacción de su niño dura mucho más tiempo, empeora, o no le deja hacer las actividades cotidianas, consulte a su médico o un consejero de la escuela.

Para más información sobre nuestros especialistas de vida infantil, por favor llame al (260) 672-6619.

Información proporcionada por la Academia Americana de Pediatría y el Concilio de la Vida del Niño.

 
 

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